Al Langreo le faltó pegada
Los hados sonrieron ayer al Avilés. Tanta fe en sus posibilidades, tanto orgullo expuesto por los blanquiazules merecieron los favores de la diosa fortuna. Con un jugador menos por la rigurosa expulsión de Mimi, y con el Langreo lanzado en barrena en pos de la victoria, un magistral lanzamiento de falta de Ramón a cinco minutos para el final propició la victoria del Avilés, que mantiene una racha que ya se amplía a seis partidos sin perder.
El gol del canterano avilesino fue el culmen a un partido por momentos exangüe y que se decidió con tres chispazos. Pole optó por fortificar su medular, con dos guerrilleros como Dani Gala y Mimi. Pronto se comprobó que ninguno de los dos son organizadores. El Avilés sufrió un trombo en la fluidez del balón, también por la disposición del Langreo, que aglutinó hombres en la medular. El Avilés empezó mandando, pero terminó diluido. El Langreo robaba con facilidad y buscaba instintivamente a Titi. El extremo pudo abrir la cuenta tras plantarse solo ante Tino, aunque disparó muy flojito.
En la reanudación, el Langreo salió con más bríos. Sus dos extremos, Titi y Hugo, sobremanera el primero, desarticulaban la defensa local. Ambos fueron los artífices del gol azulgrana. Un centro de Titi, plácido para Tino, se le escurrió al meta y Hugo se aprovechó para marcar a placer. Los planes del Avilés, en desventaja e inferioridad numérica, parecían derrumbarse. Sin embargo, en el siguiente minuto, Héctor controló un balón de espaldas al marco, tras saque de banda, y Víctor le agarró para derribarle. El propio Héctor transformó el penalti. El partido volvía a estar vivo.
Pole movió piezas para taponar las bandas langreanas. El peligro disminuyó, pero sólo la falta de pegada del Langreo evitó males mayores para el Avilés. Así, cuando el empate se mascaba, llegó el gol de Ramón en lanzamiento de una falta, inexistente por cierto, sobre Dani Gala. Desesperados, los langreanos buscaron el empate, y a punto estuvieron de lograrlo en el minuto 93. Un forcejeo entre Goyo y Romero en el área local acabó con el ariete por los suelos. El colegiado heló la sangre del personal con un sprint hacia el punto de penalti, pero sólo para abroncar a Romero, lo que provocó una «rajada» de campeonato del técnico Paco en rueda de prensa. «El Avilés tuvo en el árbitro al jugador que le faltó al Langreo», señaló un enfadadísimo entrenador de los azulgranas.