El Langreo reacciona
Al principio del partido ya se notaba la presión entre dos equipos que en este inicio de Liga apenas han puntuado, por lo que el fútbol se basó en el dominio defensivo y el intento por controlar el balón, pero ninguno de los dos quería arriesgar. Fue un partido en el que la primera parte no existió. No crearon ocasiones y ninguno de los dos equipos estuvo acertado. Hubo que esperar a la segunda parte para ver buen fútbol y ocasiones.
En esta primera mitad no se produjo hasta el minuto 24 ningún disparo a puerta, hasta que Carli intentó una vaselina que se escapó por encima del travesaño de la portería local. En el minuto 27 llegó la primera ocasión para el Ribadesella, cuando Milio en estirada consiguió tocar un balón dentro del área, que se estrelló con el cuerpo de Calleja. Ante la imposibilidad de llegar al área, ambos conjuntos lo intentaron desde lejos: Moro en el minuto 36 y Fran en el 45 lo probaron desde fuera del área sin suerte.
Y comenzó una segunda parte en la que el Langreo puso el fútbol, las oportunidades y los goles. Avisó por dos veces el cuadro azulgrana en sendos córneres. El primero botado por Rubén Valdés y cabeceado por Manolo en el primer palo salió fuera por poco. El segundo ejecutado por el propio Manolo y rematado por Borja Fernández se escapó lamiendo el travesaño. Dos buenos remates que a la postre se convertirían en el preámbulo de la que fue la mejor jugada del partido. San Eloy llegó a un pase en profundidad, cedido por Rubén Valdés y le pegó a bote pronto con fuerza, haciendo imposible la estirada de Jairo.
Con el 0-1 el Langreo se hizo dueño y señor del partido y Carli se convirtió en una auténtica pesadilla para la zaga riosellana. El extremo del Langreo llegó hasta tres veces por banda derecha pero no encontró con quien asociarse. Y su generosidad tal vez le privó de haber marcado algún tanto. En el minuto 62 sentenció el Langreo por medio de Diego Arias. El delantero recibió un pase largo, le ganó la espalda a Joni y superó por alto a Jairo.
Con esto se terminó el espíritu ofensivo del Langreo, que se dedicó a controlar al Ribadesella, aunque no fue el día de los de Ismael Díaz Galán, que apenas inquietaron a la zaga azulgrana. Daniel Suárez confió hasta casi el final en el once inicial y sólo realizó los cambios para perder tiempo más allá del minuto 80. Finalmente el equipo que más coraje le puso resultó vencedor en un partido muy táctico.