El Langreo mantuvo el pulso
El Oviedo sumó en Ganzábal su duodécima victoria consecutiva en un encuentro en el que los azules volvieron a mostrar la solvencia y efectividad de la que está haciendo gala en este primer tercio de la temporada. El Oviedo no tuvo un partido fácil porque el Unión Popular de Langreo fue un rival muy incómodo y la incertidumbre del resultado mantuvo abierto el partido hasta el último minuto. Aún así, los azules gozaron en el tramo inicial de la segunda mitad, de suficientes ocasiones para haber cerrado el partido. No lo hicieron y los locales, que nunca arrojaron la toalla, tuvieron incluso una clara ocasión, por mediación de Otero, a falta de 17 minutos, para haber establecido la igualada.
Con esta victoria los azules se quedan a un triunfo de igualar la racha de trece triunfos consecutivos establecida la pasada temporada por el Sporting B, mientras que el Langreo prolonga su mala racha de resultados al encadenar su cuarta derrota consecutiva, lo que le aleja un poco más de los puestos de privilegio de la clasificación.
La novedad más importante en el equipo azul fue el regreso de Mario Prieto al once inicial, con lo que el equipo recuperó a su pareja de pivotes habitual, mientras que Jaime actuó en la banda izquierda y desplazó al banquillo a Jorge Rodríguez. Por su parte, en el Langreo la mayor novedad estuvo en la portería con la presencia de Pablo Ardura en lugar de Gonzalo.
La primera mitad fue igualada en el juego, pero a los azules les bastaron dos ocasiones para demostrar su efectividad ante un Langreo que tocó bien el balón, pero todos sus ataques morían siempre en la línea de definición.
Fueron los locales los que primeros que crearon una situación de peligro, en el minuto 5, pero Aulestia resolvió con acierto arrojándose a los pies de Carly que había recibido un buen pase de Abilio.
La respuesta del Oviedo no llegó hasta el minuto 8, en el que Hedrera cabeceó al larguero un pase desde la derecha de Sergio Villanueva. El partido no tenía un control claro, ya que ninguno de los dos equipos lograba imponer su autoridad en el centro del campo. El balón cambiaba de bando con mucha rápidez y en una acción aislada, en el minuto 16, Jaime enganchó una volea desde fuera del área ante la que nada pudo hacer Pablo Ardura.
Con la ventaja en el marcador del Oviedo el guión del partido no varió. Los azules volvieron a dar muestras de su sólidez y no pasaron por ninguna situación de peligro ante un Langreo que puso intensidad, pero le faltó acierto. En ataque, los azules se mostraron más racanos que en partidos anteriores en esta primera fase, pero se lo pudo permitir por su ventaja en el marcador.
En la segunda mitad, el Langreo salió decidido a por el empate, pero los azules tuvieron, en los primeros diez minutos, tres claras ocasiones para dejar sentenciado el choque. La más clara fue la de Alex, tras un pase de Curro, en el minuto 8, pero sólo delante de Pablo Ardura, optó por ceder el balón a Cervero, en lugar de finalizar la jugada.
El Oviedo no cerró el partido y lo pagó en el tramo final. Los locales se fueron creciendo. Rubén Menéndez avisó en el minuto 25 con un disparo que salió por encima del larguero y tres minutos después, en su mejor ocasión del partido, estuvieron a punto de igualar el choque en un disparo de Otero que rechazó Aulestia en una buena intervención.
La incertidumbre del resultado se mantuvo hasta el final, pero el Oviedo no pasó más apuros para mantener una ventaja que le consolida en el líderato y le deja a las puertas de igualar el récord de victorias consecutivas.