Hay que contar con el Langreo
Un gol de Rufi sobre la bocina dio el triunfo al Langreo en el Hermanos Antuña en una nueva versión del derbi de las Cuencas que defraudó a los más de mil seguidores que lo presenciaron en el coliseo mierense. El encuentro fue soso, de escasas ocasiones y se decidió con un gol en jugada a balón parado cuando los dos técnicos firmaban el empate.
El derbi fue un fiel calcó de la trayectoria de los dos equipos en la actual temporada. Los dos «grandes» del fútbol de las Cuencas no pasan por sus mejores momentos; no en vano están fuera de los puestos de liguilla de ascenso, con lo que el partido fue malo a raudales y más cuando ninguno quería perder. El Caudal no lo quería hacer para no ahondar en sus crisis de resultados y juego y el Langreo porque está en alza, aunque sin echar cohetes, y sumar en Mieres era un resultado más que positivo para los de Paco.
El Langreo comenzó el derbi muy entonado, con un Israel que se hizo dueño del centro del campo distribuyendo el juego a su antojo e, incluso, se sobrepusieron a la lesión de Nacho López quien, a los cinco minutos del comienzo, tuvo que ser sustituido debido a una fractura en su brazo izquierdo. Este dominio fue estéril pues apenas llegaron a la meta de Mingote. Es más, la jugada más clara fue para el Caudal en un contra donde Álex centró para que Marcos, en boca de gol, mandara de forma increíble el balón al larguero.
Si en el primer acto el choque fue malo y primó el juego en la medular y las imprecisiones, en el segundo fue peor. Ninguno de los dos equipos logró imponerse aunque los mierenses lo intentaron alternado sus posiciones los tres mediapuntas (Carril, Dubo y Miguel).
Los minutos pasaban pero el juego no mejoraba para ningún bando. Así, tanto José Manuel como Paco dieron muestras de que el empate les valía. El mierense dio entrada al medio defensivo Borja Fernández por Miguel, y el langreano a Jonás Rozada por Carly, pero una jugada a balón parado dio el triunfo a los azulgranas cuando la mayoría de seguidores enfilaba ya la puerta de salida.
Este 0-1 deja a los mierenses muy tocados y lejos de la promoción de ascenso, mientras que para los langreanos es un plus psicológico de gran importancia además de que les acerca a las plazas con premio.
Incidencias: 1.300 espectadores en el estadio Hermanos Antuña. El Langreo logró su tercer triunfo consecutivo de esta Liga, en Mieres, en los derbis de las Cuencas. La segunda mitad se jugó con luz artificial. Nacho López tuvo que ser trasladado al Hospital Álvarez Buylla con una fractura en su brazo izquierdo.