Unas tablas sin valor
Jugadores y técnicos de Unión Popular de Langreo y Caudal de Mieres tenían claro antes del clásico que el empate no les valía, pero, sin embargo, después de una dura batalla táctica, ése fue el resultado que se produjo en el Nuevo Ganzábal. Ni azulgranas ni blanquinegros fueron capaces de deshacer las tablas iniciales, si bien quienes más cerca estuvieron de conseguirlo fueron los mierenses. Por dos veces, durante el segundo tiempo, el delantero Ángel tuvo en sus botas la oportunidad de cambiar el signo del derbi y darle al Caudal una victoria que le hubiera permitido seguir soñando con la promoción.
La tensión por la importancia de los puntos, cuyo reparto de uno para cada contendiente deja prácticamente a los dos representantes de las Cuencas sin opciones de liguilla, bloqueó las ideas de los langreanos, sobremanera en el primer acto, donde los mierenses les ganaron la partida. La tela de araña que Mino tejió, con las líneas muy juntas y cerrando bien las bandas, surtió el efecto deseado, ya que los de Javi Gómez se perdieron en ella, siendo incapaces de crear verdadero peligro sobre la meta de Mingote. El espectáculo futbolístico quedó empequeñecido y el duelo entre los del Nalón y el Caudal se convirtió en una guerra física y táctica sin nada reseñable. En este período, en el que nada más iniciarse se lesionó el blanquinegro Ricardo y a poco del final el azulgrana Asenjo, sólo hubo tres remates a portería, dos por el bando mierense a cargo Dubo y Ángel y otro de Adrián por parte de los locales.
En la segunda mitad el UP Langreo salió con más brios y ejerció un mayor dominio. Sin embargo, a la contra el Caudal pudo marcar en el minuto 27, pero el remate de Ángel lo sacó en la misma línea Saúl y en el minuto 40, cuando este mismo jugador se plantó ante el meta Gonzalo, quien con el pie desvió su disparo. La mejor ocasión local fue un remate de Omar en el área pequeña flojo y a las manos de Mingote.