El Langreo baja al Avilés de la nube
El Langreo devolvió ayer al Avilés a la dura realidad, la de los equipos que miran con envidia los puestos de liguilla y de la que se había librado durante ocho jornadas consecutivas. Los dos últimos empates, unidos a la derrota en casa ante los de Daniel Suárez, envían a los blanquiazules al quinto puesto. Su eterno rival le devolvió la moneda de la primera vuelta -el Avilés ganó en Ganzábal- con un tempranero gol de Miguélez que cogió desprevenido al equipo. Los aficionados locales se quedaron sin ver al ex blanquiazul Sergio Melón con la camiseta langreana, ayer blanquiverde, ya que a pesar de calentar se quedó en el banquillo.
El Avilés salió al campo como se dice popularmente «con la torrija» y en apenas dos minutos sufrió las embestidas de un Langreo que ya de inicio demostró que venía a por todas. Cuando aún no se habían repuesto al primer aviso de Teto, que envió fuera el balón tras una peligrosa jugada, los de Pole pagaron con creces el abotargamiento. El mismo Teto fue el encargado de botar un saque de esquina que Miguélez, libre de marca en el segundo palo y ayudado por un Iván completamente vendido, sólo tuvo que rematar suavemente para hacer el que a la postre se convertiría en gol del triunfo visitante.
El primer remate a puerta de los locales tardó en llegar doce minutos, y fue obra de Juan Val. A esta ocasión le siguió una más clara obra de Roberto, uno de los mejores del Avilés. El gijonés, que volvía al once titular pero que se perderá la salida a Gijón por acumulación de tarjetas, robó el balón a la defensa langreana, apuró la línea de fondo y su centro conectó con Dani Gala, que la mandó fuera.
La tónica de la primera parte fue muy irregular, con el equipo con problemas para trenzar el último pase y con una defensa que de tan adelantada sufrió para frenar los contragolpes del Langreo. La oportunidad de sentenciar el encuentro la tuvo Miguélez, que poco antes del descanso se valió de la mano para marcar un tanto que el árbitro no dudó en anular.
En la reanudación, el Avilés reclamó un penalti por manos de Jonás González, pero el colegiado no apreció intencionalidad en la acción. El equipo blanquiazul buscó el empate con mayor peligro que en la primera mitad, pero la defensa atajaba una y otra vez los intentos de Radamés, Juan Val y Roberto, que poco podía hacer para zafarse de sus marcadores.
Los contragolpes del conjunto langreano, comandados por Carli y Teto, acababan casi siempre en los pies de Saúl, que desperdició alguna ocasión y se encontró con un Iván muy seguro y ansioso por borrar la mancha del primer tiempo. El guardameta cubrió con garantías la ausencia del sancionado Eneko.
Pole buscó la verticalidad con la entrada de Rubén y Diego y fue precisamente un centro de este último el que propició una buena ocasión de Juan Val, que chutó pero se topó con un serio Iván Pinel. El árbitro le anuló otro tanto al Langreo por fuera de juego de Borja y añadió cinco minutos que sólo sirvieron para que los visitantes sufrieran más ante las acometidas de un impotente Avilés.