Adrián pone firma a la Copa
El Deportivo Tuilla entró en la historia de la Copa Federación al lograr su primer trofeo en una final inédita entre los dos equipos más representativos del municipio langreano que tuvo como marco El Bayu de Siero y en la que el gran protagonista fue el portero arlequinado Adrián. El meta lavianés fue el héroe de la parroquia arlequinada al detener dos penaltis en la fase decisiva y dar un trofeo histórico para la entidad de El Candín.
La fiesta langreana que fue esta final no destacó por un juego bonito sino por la intensidad, la pasión y la entrega que pusieron sobre el terreno de juego los dos equipos. El encuentro fue trabado, disputado y, sobre todo, muy igualado, tanto que se decidió desde el punto de penalti, donde Adrián estuvo sencillamente inconmensurable. El meta arlequinado les detuvo los lanzamientos a Carly y Víctor, y el último y decisivo lo envió fuera Asenjo. Antes el Tuilla dispuso de más ocasiones que el Langreo, sobremanera, en la prórroga, cuando Isma envió una falta al larguero en el segundo acto del tiempo añadido y Manolo remató de cabeza franco un balón fuera a falta de un minuto para la final de la prórroga.
El encuentro en sí resultó aburrido pero muy disputado, al discurrir bajo los cánones de una final donde nadie quería perder y menos ante su vecino de municipio. Es más, el encuentro discurrió a un ritmo parecido al de la grada donde los seguidores azulgranas de «Dixebra» animaron a los suyos con el eco de la marea arlequinada de fondo sin lograr vencer una a la otra durante el choque.
El Tuilla apostó por un partido trabado y de gran ritmo en el primer acto al imprimir una gran intensidad en su juego, presionando la salida del balón desde la misma zaga azulgrana. Este ímpetu de los arlequinados motivó que el Langreo tuviera que iniciar el juego con continuos balones a la cabeza de Romero. Pero es que los de Paco no se arrugaron y entraron en este juego trabado y presionante que desencadenó en que se viera muy poco fútbol.
En esta primera parte sucedió la jugada polémica del encuentro, cuando Sergio Melón salió a la contra y con un Gonzalo adelantado disparó sobre la meta azulgrana despejando el balón el meta con la mano, una situación que el colegiado no vio y que pudo cambiar el sino del choque, pues hubiera significado la expulsión del portero. Al margen de este lance apenas hubo ocasiones por ambos bandos, salvo una falta al borde del área que Hermes envió por encima del larguero. Si en el primer acto apenas hubo fútbol, en el segundo nada de nada, con lo que se llegó a una prórroga en la que apenas hubo juego. Las ocasiones fueron para un Tuilla que pudo marcar en un falta de Isma al larguero pero había que esperar a que Adrián decidiera.