Acoso sin premio
Nada más que un punto. Poco premio para un Langreo que dominó el partido en La Veigona frente a un Luarca muy ordenado. El portero Toni salió reforzado del encuentro después de una serie de paradas que evitaron la victoria visitante. El equipo de Daniel Suárez lo intentó por todos los medios. Tantas ganas pusieron que en muchas ocasiones cayeron en la precipitación. Al final incluso sufrieron un gran susto, cuando Pichón, solo ante el portero langreano tras un buen contraataque envió el balón fuera.
El Langreo salió con fuerza y dominando, aunque ya el primer contraataque local les supuso un susto, cuando Saúl envió a córner bajo los palos después de que la vaselina de Orly hubiera superado al meta Calleja.
La resistencia inicial del Luarca duró solamente seis minutos. Rubo tocó con la mano dentro del área y Omar transformó el penalti.
La respuestas no se hizo esperar por parte local. Martín sorprendió de cabeza en el segundo palo tras una falta que había lanzado Pablo García en dirección al área, en busca de la espalda de la defensa langreana.
El Langreo aceleró con el empate a uno buscando la velocidad de sus hombres de ataque, con Omar y Diego arriba y Abraham y Carli en las bandas, muy volcados al ataque. Su movilidad creaba problema a la defensa local, que también sufría para despejar las jugadas de estrategia del Langreo. En una de ellas, en el minuto 36, Toni sacó una mano milagrosa para desviar un lanzamiento de córner de Abraham que tenía la dirección del gol.
Siguió volcado el Langreo en la segunda parte, pero otra vez apareció la figura de Toni para desarmar la jugada. Omar había superado a la defensa por velocidad. Entregó el balón a Diego Arias en el punto de penalti pero su disparo provocó la gran parada de Toni.
El Luarca se defendía como podía y de nuevo Toni tuvo que intervenir en el minuto 60, a un disparo del visitante Borja, que lo intentó con un chut fuerte a media altura.
Al Langreo le quedaba la baza de la estrategia, que siempre encontraba una defensa muy ordenada. Con la entrada de Rubén Valdés, los azulgranas encontraron profundidad y desborde pero no acierto de cara a la portería.
Pichón falló una ocasión muy clara para el Luarca y luego llegó la segunda amarilla a Pablo Suárez y los siete minutos de prolongación, que se convirtieron en un acoso infructuoso del Langreo a la portería del Luarca.