Victoria y segunda plaza
El Langreo jugó con fuego ante el Navia, pero no se quemó. Los de Daniel Suárez fueron merecedores de la victoria por juego y por ocasiones, pero contemporizaron demasiado, se conformaron con el gol que hicieron en la primera mitad y pudieron haberlo pagado caro. Y es que el Navia tuvo sus opciones y tan sólo Edgar evitó que varias de ellas se convirtieran en gol. El guardameta suplente de los azulgranas, que ayer tenía la difícil papeleta de sustituir a Calleja, estuvo inmenso. Al final, el Navia pagó el esfuerzo y el Langreo consiguió dos goles postreros que dejan un resultado engañoso, por excesivo, para el equipo local.
Los primeros compases del encuentro el Langreo dominó, pero sin crear ocasiones. El Navia, bien plantado en defensa, fue a Langreo dispuesto a dar batalla. Pese a tener más posesión y mejor trato de balón el equipo azulgrana, fue el rojiblanco el que tuvo la primera ocasión clara de gol: a los 23 minutos de juego Rodri se plantó solo delante de Edgar, que, con unos reflejos impresionantes, la echó fuera. La clara ocasión de la que gozó el equipo del Occidente puso algo nerviosos a los locales, que colmaron su juego de imprecisiones y pérdidas de balón. Todo eso ayudó a un Navia que se sentía más cómodo en el campo.
Esta situación acabó en el 35, cuando Marcos demostró que había buen portero en ambos lados y marró una doble ocasión, primero a Villa y seguidamente a Noel Alonso. Esta ocasión devolvió la seguridad a los locales, que empezaron a combinar bien en las inmediaciones del área y a utilizar su mejor arma: las asociaciones entre el mejor jugador del equipo, Diego Arias, con Villa, Noel Alonso y un joven y muy prometedor Matías.
Tras un par de buenas ocasiones llegó el gol de Matías a pase, como no podía ser de otra forma, de Diego Arias. Poco faltó para que antes del final del primer tiempo Roberto lograra el empate, pero su remate, una vez más solo tras un fallo en defensa del Langreo, dio en el palo. Salió a por todas en la segunda parte el Navia y el Langreo, sin dejarse controlar, no supo matar el partido. Los del Occidente tuvieron muchas opciones para haber logrado el empate y el Langreo, menos, aunque también pudo haber aumentado su ventaja en un contragolpe.
De esta forma, a la contra, llegaron los dos goles postreros de Villa y Manolo, que sentenciaron el encuentro. En cualquier caso, la victoria de ayer catapulta al Langreo a la segunda posición, habiendo aprovechado las derrotas de Avilés y Tuilla para superarlos en la tabla.