Justo empate en Ganzábal
Unión Popular de Langreo y Sporting B ofrecieron ayer en Ganzábal un partido no apto para cardiacos, más que por lo espectacular del duelo, por la intensidad y emoción del mismo. Al final del encuentro, reparto de puntos, con un gol en las postrimerías del encuentro para los azulgranas que sirvió para igualar el tanto logrado por los gijoneses antes de cumplirse el primer minuto.
En la primera jugada del encuentro llegaría el primer gol. Álex Menéndez envió un pase en largo hacia Diego, que parecía que iba a salir por la línea de banda. El balón se mantuvo en el campo, y pese a los intentos del langreano Otero para proteger el cuero y que se fuese por la línea de fondo, el esférico pegó en el banderín de córner. Diego estuvo más pillo, recogió la pelota, se internó, solo, en el área, y cedió un pase de la muerte para que Guerrero abriese el marcador. Desde ese momento, los gijoneses cogieron confianza, y a los langreanos les costó entrar en el encuentro.
El conjunto de Daniel Suárez cogió la manija del partido en el ecuador de la primera parte, y dispuso de alguna ocasión. La más peligrosa, una falta botada por Alonso, que un defensa envió a córner, no sin antes golpear el larguero. En los minutos finales del primer acto, el filial rojiblanco también pudo hacer el segundo tanto en un cabezazo de Moisés que se marchó alto, como en un disparo de Pablo que Calleja salvó de forma magistral.
La segunda parte se volvió más dura e intensa, con tangana incluida que no pasó a mayores. Sin apenas ocasiones, el Langreo aprovechó la suya en el descuento. A la desesperada, Asenjo colgó un balón en el área, que Villa prolongó, y Carly, tras controlar con el pecho, disparó en semifallo superando a Misael. Un empate justo a tenor de lo visto que deja abierto el grupo y muchas cuentas pendientes para Mareo.