El Oviedo sigue su progresión
El Oviedo sigue su progresión. Los azules, con el título de campeón ya asegurado, realizaron uno de los mejores partidos de la temporada en el Tartiere y con un juego fluido desarbolaron a un Langreo que realizó una buena primera mitad pero acabó sucumbiendo en la segunda -en especial después del tercer gol, en propia puerta- ante el poderío físico y técnico de los locales.
El Oviedo siguió con las rotaciones. Así, en el equipo inicial sólo figuraban tres futbolistas -Lasarte, Gonzalo y Fariña- de los que jugaron el pasado jueves ante el Lealtad. Por su parte, el Langreo afrontó el partido consciente, tras las victorias matinales del Llanes y el Candás, de que estaba ante una de sus últimas oportunidades de poder engancharse a los puestos que dan derecho a jugar la fase de ascenso. El tramo inicial fue entretenido. El Oviedo llevó el control del juego, pero el Langreo se defendió bien y, además, tuvo valentía para intentar salir con garantías al ataque. Los azules rompieron en varias ocasiones el sistema defensivo de los langreanos, con desplazamientos largos y penetraciones por las bandas, en especial por la derecha, aunque las acciones no tuvieron reflejo en el marcador, porque no estuvieron acertados en el último pase.
La primera ocasión clara de peligro de los locales llegó en el minuto 15, con un pase de Moisés, que controló bien Jorge Valiente. El delantero se plantó solo delante de Pablo, pero tras driblarle no pudo evitar la llegada de Saúl, que desbarató la acción desde el suelo.
Un minuto después llegó el tanto del Langreo. Arroyabe centró desde la banda izquierda, Carly remató al larguero y Pichón, que seguía la jugada, envió el balón a la red.
El gol era una buena prueba de fuego para el Oviedo, poco acostumbrado a ir por detrás en el marcador. Sin embargo, la ventaja de los visitantes sólo les duró cuatro minutos, ya que Gonzalo cabeceó a la red un saque de esquina botado por Jaime. El tanto no desanimó al Langreo, que no cambió su guión. Sin embargo, en un nuevo error defensivo, en una falta lateral sin aparente peligro, encajó el segundo gol, quedando en desventaja en el marcador.
El Oviedo siguió insistiendo en su juego y en varias acciones estuvo cerca de ampliar el marcador. El árbitro anuló un tanto a Villanueva, en una jugada muy protestada, en el minuto 37, y Saúl sacó un balón debajo de los palos, en el 41, a disparo de Moisés. En la segunda mitad el partido mantuvo la misma tónica. El Oviedo llevó el control, pero el Langreo no se arrugó. Los visitantes tuvieron la primera ocasión para nivelar el marcador, en un disparo de Otero, a pase de Carly, que desbarató el portero Iván. Los locales mantuvieron la intensidad, lo que unido a la defensa adelantada del Langreo propició que las ocasiones comenzaran a caer de su lado. Adrián, en propia meta, materializó el tercer tanto de los oviedistas y desde ese momento el partido fue una losa para los azulgranas, que comenzaron a sufrir el poderío físico y táctico de los locales.
Sergio Villanueva, tras un buen pase de Álex, marcó el cuarto gol, y a cuatro minutos para el final Cervero remató un buen pase de Rubén, desde la banda derecha, y estableció el resultado definitivo.