Duelo de golazos en Langreo
El Unión Popular de Langreo consiguió ayer su sexta victoria consecutiva en la Liga tras derrotar por 3-1 al Luarca, que se adelantó en el marcador con un golazo, pero que se vio superado por el conjunto de Daniel Suárez. Pese al triunfo, los azulgranas no consiguen auparse a los puestos de ascenso y siguen quintos, aunque empatados a 40 puntos con el cuarto, el Universidad de Oviedo.
El choque de Ganzábal estuvo marcado por los golazos que consiguieron ambos equipos y también por la dureza con la que se emplearon los jugadores, con entradas muy feas y constantes piques entre los jugadores, que pudieron acabar con alguno de los futbolistas en la caseta.
El encuentro comenzó con intensidad. A punto estuvo Borja Fernández de adelantar al Langreo con un cabezazo en el minuto 2, pero precisamente dos minutos más tarde era el Luarca el que daba primero. Pichón, ex jugador del equipo azulgrana, enganchó el balón con una espectacular volea desde unos treinta metros y lo puso en la escuadra de la portería de Calleja.
Los de Daniel Suárez no se vinieron abajo, aunque el juego, por parte de ambos bandos, no era fluido. Fue entonces cuando Diego Arias fue objeto de una falta al borde del área del Luarca, que sería el origen del segundo de los golazos de la tarde. Corría el minuto 16 cuando Carly puso el balón en la escuadra del lado del portero, igualando así el choque.
Sin tiempo para la reacción visitante, los langreanos hicieron el tercero. David Kily robó un balón en el centro del campo escorado a la derecha, y aprovechando el bote de la pelota cuando se acercaba al área, golpeó el balón, que describió una parábola perfecta para superar a Dani. Desde ese momento al final de la primera parte, mucha dureza y poco fútbol. En la segunda mitad, el Langreo sentenciaría con otro tanto de Carly, que batió a Dani, en el 54, con un disparo seco de primeras tras un pase dentro del área de Luis.
De ahí al final, el Luarca trató de acercarse al área del Langreo, con resultados estériles. Los visitantes ganaban en posesión conforme pasaban los minutos, aunque sin crear ocasiones ante un Langreo muy seguro atrás.