Un competitivo Lealtad se impone al exiliado Langreo
El campo federativo Arturo Villar albergó el primer partido del Langreo en el exilio, debido a las obras de sustitución del césped sintético de Ganzábal. Era un duelo de recién descendidos y de aspirantes a estar en la zona alta de la tabla. Y eso se notó desde el principio.
Comenzó igualado el choque, con el Langreo buscando la salida de balón desde atrás, combinando mucho ante un Lealtad bien plantado, que iniciaba la presión en zona de ¾. Tuvo más aproximaciones el conjunto local en la primera media hora, aunque con acciones a balón parado y disparos sin demasiado peligro para Junquera.
El gol en propia de Fer Villar decantó la balanza para el Lealtad
Estaba cómodo el Lealtad, que se adelantó en el minuto 32, aprovechando una pérdida local a la altura del banquillo maliayo. Michael Agbor entró por la izquierda y su centro raso lo metió en su portería Fer Villar, en su intento de despeje en el área pequeña.
El Lealtad pidió un gol fantasma antes del descanso
El 0-1 trastocó los planes del Langreo y le vino bien al Lealtad, que pudo marcar el segundo con un tiro de Álex Solís de libre directo, pero Adrián Torre despejó a córner con la ayuda del larguero. El saque de esquina de Pedro Bayón lo sacó Adrián Torre bajo palos, ante las protestas visitantes, que pedían gol.
El primero en mover ficha fue Jaime Álvarez, que retiró a Berto González y Fer Villar para dar entrada a Pablo Barrientos y al último fichaje, Marcos Barroso. El técnico del Unión recompuso la defensa: Pablo Barrientos, Jorge Argüelles, Álvaro Escobar y Marcos Barroso, que actuó como lateral zurdo.
Apretó el Unión, que tuvo sus mejores minutos mediado el segundo tiempo, en los que encerró en su área al Lealtad durante esa fase, gozando de su mejor ocasión en el 63’, con un remate de Pablo Barrientos que despejó Junquera antes de que se colase en la portería negrilla.
Los cambios frenaron un poco el ritmo de partido y el Langreo acabó jugando con Sissoko y Legaz como hombres de referencia en busca de más opciones de remate. Los langreanos combinaban, abrían el campo y buscaban las bandas, con paciencia para finalizar ante un Lealtad bien plantado, que hizo buena labor de contención.
Héctor Núñez perdona y Adrián Torre evita el segundo
En el 72’ pudo matar el partido el Lealtad, tras una internada por la izquierda de Óscar Molina, pero el remate de Héctor Núñez en boca de gol lo despejó con una gran parada Adrián Torre.
De ahí al final apretó el Langreo, que acabó el partido con Sissoko y el canterano Adrián Álvarez como delanteros. El Lealtad se mostró muy ordenado, intenso y no hizo concesiones, amenazando siempre con algún susto a la contra, gozando de la más clara de los minutos finales con una contra de Molina que no acertó a culminar Baba.
Victoria de prestigio para el Lealtad, que se sitúa con diez puntos, cinco más que el Langreo, que está a seis de la quinta plaza a falta de que finalice esta sexta jornada.