Atasco en el Muro de Zaro
Tarde dominical en el Juan Muro de Zaro. Avilés Stadium y Unión Popular de Langreo se veían las caras en feudo avilesino en un partido donde los locales querían seguir con su buen hacer el pasado domingo, donde lograron su primer triunfo como local ante el Llanes, y donde los visitantes empezaban ya a tener la necesidad de sumar de tres para no perder comba con el vagón de cabeza.
El partido tuvo poquitas cosas. Opciones claras para cada equipo, sí, pero poquito más. Fútbol condicionado como casi siempre por el estado del césped del Muro de Zaro, juego directo, segundas jugadas y pelota parada. La primera, precisamente a bola quieta, iba a ser para el Stadium en un córner desde el perfil izquierdo que quedó suelto y enganchó Bryan alto.
La réplica no llegó hasta el diez, pero fue la más clara del partido para los visitantes. Pelota larga, desajuste de la zaga avilesina, el hoy titular Raúl Paulino salió fuera de su área y mal, Sissokho se fue de él y escorado buscó puerta. La pelota fue dando botes y con la incertidumbre hasta el final de si dentro o fuera. El desenlace no fue el deseado para los langreanos. Rozando el palo. Se perdió una opción meridiana.
Siete minutos después, tras la más clara para los visitantes iba a llegar también la más clara, pero esta para los locales. Error de Argüelles, mano a mano para Bryan con Adrián Torre prácticamente vencido y esta vez el césped le iba a jugar una mala pasada a los suyos. Fuego amigo. Le botó al dominicano justo antes de pegarle y la mandó fuera. Clarísima. Una tremenda para cada equipo con idéntico desenlace.
El choque avanzaba con lo previsto, fútbol directo y mucha disputa aérea. Subió una marchita más el Unión en el último tramo del primer acto y se acercó con cierto peligro. Lo iba a hacer en un balón por izquierda a la carrera de Borja Vicente, centro del «17» al segundo palo y Montequín forzado a las manos de Raúl Paulino. No iba a ser ni mucho menos el mejor partido del máximo artillero del grupo. En la primera parte, casi nada más en las áreas. Sin goles al descanso.
Arrancó el segundo acto con solo una variante entre los veintidós. Fue en el Langreo, donde Marcos Barroso entró por el canterano Edgar, que estaba amonestado. La tónica tras el descanso fue muy similar, el contexto no dejaba opción a otra cosa.
A la hora de partido, susto por parte de los locales en un centro de Erasmo que se envenenó y obligó a Adrián Torre a mandar con algún apuro a córner. Se colaba. Movió el banquillo Jaime y el Unión apretó. Legaz, que entró para la última media hora, cedió en la frontal para el disparo de Juan López que, tras tocar en la zaga, se fue cerca del palo izquierdo.
Avanzaban los minutos y el partido estaba cada vez más atascado, sobre todo para un Langreo al que se le escapaba el tren. A cinco del final, Sissokho, el mejor de los visitantes, se fue casi por erosión de dos rivales, Raúl Paulino salió, se lanzó y tocó y el rechace cayó en los pies del canterano Adrián Álvarez, que la mandó arriba. Buenos minutos del chaval.
Dos más para los langreanos antes del final. Primero, una muy clara para Juan López, que dentro del área chutó de primeras rozando el palo y, la última, para Sissokho, que enganchó fuera. Hasta aquí.
Al final, reparto de puntos que sirve a los locales para sumar siete y seguir avanzando y que sirve de bastante menos a un Langreo que ya ve a seis los puestos de play-off y que aún no conoce la victoria con Jaime Álvarez al mando.